La Unión

Un niño tropezó en el desierto y descubrió un fósil de más un millón de años

Jude Sparks estaba paseando con su familia por un desierto de Nuevo México, Estados Unidos, cuando tropezó con los restos fosilizados de un ‘Stegomastodon’ de 1,2 millones de años de antigüedad.

Jude Sparks, el niño que encontró la mandíbula de un mamífero extinto. / Foto: Peter Houde.

Un niño tropezó en el desierto y descubrió un fósil de más un millón de años
21 de julio de 2017 - 22:51

Jude Sparks tenía nueve años de edad el pasado mes de noviembre cuando salió a dar un paseo con su familia por el desierto de Las Cruces, en el estado de Nuevo México, en Estados Unidos. Jugaba con sus hermanos probando unos walkie-talkies y, al salir corriendo para esconderse de ellos, tropezó con algo y cayó al suelo. Era un colmillo que sobresalía del suelo. “Mi cara aterrizó cerca de la mandíbula inferior. Miré alrededor y ahí había otro colmillo”, cuenta el niño. La familia Sparks contactó con Peter Houde, un profesor de biología de la Universidad Estatal de Nuevo México, a quien habían visto entrevistado en un vídeo de YouTube sobre un hallazgo similar.

Jude Sparks, de 10 años de edad actualmente, posa junto a la mandíbula de un mamífero extinto del género Stegomastodon, similar al elefante moderno.

 

El pasado martes, la Universidad Estatal de Nuevo México emitió un comunicado con información concreta sobre el hallazgo: el cráneo de un mamífero del género extinto Stegomastodon, de 1,2 millones de años de antigüedad, con su mandíbula y sus colmillos fragmentados. “Un Stegomastodon nos parecería un elefante”, dice Houde.

El profesor Peter Houde, de la Universidad Estatal de Nuevo México, muestra el colmillo y la mandíbula del Stegomastodonen el Museo de Vertebrados en Foster Hall. El Stegomastodon es una de las tres especies de proboscídeos que cohabitaron en el antiguo Valle del Río Grande durante el Pleistoceno.

 

“Y este puede que sea el segundo cráneo completo que se ha descubierto en Nuevo México”, agrega. El proceso de estudio y reconstrucción del cráneo, mandíbula y colmillos tardará varios años en completarse, pero el fósil de Stegomastodonfinalmente se exhibirá. “Tengo toda la esperanza e ilusión de que finalmente se exponga el espécimen y este niño pueda enseñarles a sus amigos, y puede que incluso a sus hijos, lo que un día encontró en Las Cruces“, expresa Houde.

 

Con información de National Geographic.

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