La inquietante historia que inspiró una de las películas de terror más perturbadoras del cine

Probablemente lo que nos preocupe más de las películas de terror y de suspenso basadas en hechos reales no es la posibilidad de que algo similar pueda ocurrirnos, sino el hecho de que nos estamos enfrentando a un pedazo de nuestra propia realidad. Las noticias acerca de asesinos seriales y matanzas masivas están comenzando a salir de las páginas de los periódicos de nota roja para volcarse en las primeras planas de publicaciones con mayor renombre.

Definitivamente estamos perdidos como sociedad y lo peor de todo es que nos estamos negando a asumirlo como un problema de la colectividad y nos limitamos a adjudicarlo a un solo sector de la población. Si bien es cierto que quienes pertenecen a una clase privilegiada son, por decirlo de alguna manera, menos propensos a sufrir estas atrocidades, también es un hecho que absolutamente nadie está exento de ellas.

Un ejemplo claro de esto es la película “Hostel” dirigida en 2006 por Eli Roth en colaboración con Quentin Tarantino, en ella dos amigos con los recursos suficientes para viajar a otro país durante sus vacaciones, deciden trasladarse a Ámsterdam donde planean tener una de las experiencia más loca de sus vidas.

Su idea de vivir en aquella ciudad rodeados de prostitutas, alcohol y drogas, pronto se ve opacada tras haber aceptado la invitación de un desconocido a pasar una noche en un hotel cerca de la ciudad cuyas mujeres son famosas por ofrecer los mejores servicios sexuales. ¿Qué podría salir mal? Casi nada, sólo el hecho de que todo era una trampa y en realidad los llevan a un sitio donde la sangre, la tortura y los gritos son cosa de todos los días.

El lugar a donde son remitidos es un centro de depravación donde la gente rica paga cantidades obscenas de dinero para infringir daño a personas que sólo trataban de pasarla bien durante sus vacaciones. Muchos creerían que este filme es una mezcla del grandioso trabajo de Roth en cuestiones de terror combinado con la habilidad de Tarantino para hacer explotar sangre en la pantalla; sin embargo, la historia está basada en un oscuro hecho real.

Según Roth, su amigo, el crítico Harry Knowles, le contó alguna vez que había encontrado lo que él creía era el punto más alto de la perversión en la Internet. El relato de Knowles hablaba de un portal tailandés que, a cambio de 10 mil dólares, ofrecía a los turistas la posibilidad de torturar a un indigente hasta la muerte.

Lo curioso del caso, más allá de que se tratase de un asesinato anunciado como una atracción turística, es que al parecer, además es un acto completamente legal debido a que los torturados llegan a estos “promotores” ofreciéndose como voluntarios para el horroroso espectáculo a cambio de que una parte de las ganancias sea destinada a su familia para que ellos puedan llevar una vida más cómoda.

Cuando el director escuchó esta historia, su primer impulso fue el de realizar un documental al respecto, no obstante, considerando que se trataba de una mafia capaz de hacer pasar el asesinato de una persona como una especie de divertimento totalmente legal, Roth decidió no arriesgarse y optó por darle un giro a la historia que le había contado su amigo y así fue como el guión para “Hostel” comenzó a tomar forma.

Hay quienes piensan que esta anécdota es sólo un truco para promocionar la película, sin embargo, de ser cierta, sólo nos queda pensar en la situación de las personas que, desesperados por darle una vida digna a sus familias, tienen que recurrir a prácticas como ésta que bien podrían ser calificadas como suicidio. Por otro lado, imaginar siquiera lo que pasa por las mentes de quienes deciden pagar para presenciar estas atrocidades es otra punto que sin duda hará que el espectador se pregunte en qué clase de monstruos nos estamos convirtiendo y cómo es que no logramos captar las evidentes señales que películas como ésta nos están mandando acerca de nuestro papel en este planeta.

 

Fuente: Cultura Colectiva

Comentarios