Protocolo de seguridad evitó una tragedia mayor, explica director de colegio destrozado por temporal

El Colegio Nacional Miguel Ángel Rodríguez de la ciudad de Ñemby fue uno de los principales afectados por el temporal desatado ayer en varias partes del Departamento Central. Serios destrozos dejaron las intensas lluvias y fuertes vientos. Protocolo de seguridad ante riesgos llevado a cabo por profesores salvó la vida de los alumnos.

Foto: Gentileza.

“Hay un protocolo de gestión con el cual se busca resguardar la integridad de los chicos. Los maestros recurrieron a los rincones y pasillos, por eso podemos decir que el daño fue menor”, expuso Albino Franco, director del colegio Miguel Ángel Rodríguez, en contacto con La Unión.

Añadió que luego todos los chicos fueron llevados al tinglado de la institución, donde quedaron guarecidos. “Si no nos encontrábamos en ese tinglado, creo que la historia iba a ser peor”, expresó el director, considerando que se hubiesen registrado heridos si no llevaban adelante el protocolo de seguridad.

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En ese orden, señaló que el fenómeno climático duró solo aproximadamente dos minutos, pero fueron demasiados para lo que podía soportar la estructura del colegio. “El tiempo estaba muy feo, pero no había viento. Después escuchamos tres explosiones, que me dijeron que fueron rayos. Luego comenzó a llover, cayeron granizos y ahí comenzaron los vientos”, manifestó Franco.

El director indicó que, lamentablemente, el colegio de momento quedó totalmente inutilizado. No obstante, dijo que autoridades del Ministerio de Educación y Ciencias ya se han comunicado con él para iniciar los trabajos de reconstrucción.

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