La investigación del asesinato de Félix Kanazawa, exdirector de la DINAC, sumó pruebas determinantes en las últimas horas. Imágenes de circuito cerrado y el testimonio de la familia confirman que la última vez que se lo vio con vida fue en su domicilio de San Lorenzo, saliendo en compañía de un hombre que los investigadores identifican como el Sargento 1º Remigio Rubén Llano, hoy principal sospechoso de haber perpetrado el crimen.
La cronología de este trágico suceso comenzó el sábado 7 de febrero, cuando su familia denunció su desaparición. Dos días después, el lunes, se produjo el hallazgo del cuerpo en la zona de Potrero Ybaté, en el Departamento de Itapúa. El cadáver se encontraba a escasos metros de la Comisaría 7ª de San Pedro del Paraná, donde inicialmente fue inhumado como desconocido antes de que el cotejo dactiloscópico y el análisis de su vestimenta confirmaran su identidad.
La fiscalía sostiene que los sospechosos montaron una fachada para ganar tiempo, enviando mensajes desde el celular de la víctima a su entorno cercano mencionando un supuesto viaje a Estados Unidos. Sin embargo, el lenguaje inusual en los textos despertó la alerta inmediata de sus allegados.
Mientras se realizaba la búsqueda, el segundo detenido, Óscar Zacarías, habría utilizado el dispositivo y las cuentas bancarias de Kanazawa para efectuar compras millonarias. Actualmente, la Policía Nacional concentra sus esfuerzos en localizar la camioneta de la víctima y procesar el peritaje de los teléfonos incautados para cerrar el círculo sobre el móvil y la logística de este brutal homicidio.
