Duarte Cacavelos asegura que acusación en su contra de supuesto tráfico de influencias es una “represalia política”

La semana pasada se publicó una información acerca de que el abogado Guillermo Duarte Cacavelos, abogado y candidato a senador por el Partido Democrático Progresista (PDP), se comunicó con el entonces secretario del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM), Raúl Fernández Lippmann, quien hoy se encuentra imputado por lavado de dinero y enriquecimiento ilícito y además es señalado de manipular investigaciones y sentencias aprovechando su cargo en la entidad judicial.

En comunicación con La Unión R800 AM, el postulante a la Cámara Alta manifestó que el hecho de que él se haya comunicado con Lippmann no tiene por qué ser objeto de investigación fiscal, argumentando que “el llamado a un funcionario público que ejercía el rol de secretario general del JEM por parte de una persona que trabaja y tiene casos en el mismo JEM, por sí solo no tiene ninguna irregularidad”.

En este orden, aseveró que el propio Álvaro Arias, abogado defensor de Lippmann, aclaró que esas llamadas se realizaron en torno a denuncias realizadas contra fiscales en los casos de Rafael Filizzola, Marys Llorens y el de Jorge “Turi” Capello, entre otros. “Se produjeron en el marco del flujo normal del funcionamiento del Jurado de Enjuiciamiento”, expuso Duarte Cacavelos, quien se ubica en el puesto Nº2 de la lista de senadores del PDP, por detrás de Desirée Masi.

Señaló que todas las publicaciones realizadas en su contra solo se trata de una represalia política. En este sentido, el letrado aseveró que todo lo ocurrido en torno al caso y las acusaciones en su contra se producen porque se postula a senador por el PDP y además debido a que “soy el que ataca con el cruce de llamadas (del 31M) a varias personas influyentes. Es que por eso se expuso de esa manera”.

En este sentido, indicó que los fiscales que filtraron el cruce de llamadas para vincularlo con Fernández Lippmann “son los mismos que acusaron con pliegos truchos a Rafael Filizzola (caso helicópteros) y los que quisieron dividir la causa 31M”.

“Yo presenté cuantiosas denuncias contra estos fiscales, ¿por qué ninguna prosperó si yo tanta influencia tenía?”, cuestionó Duarte Cacavelos, añadiendo que la acusación en su contra no tiene justificación, ya que el llamado a Lippmann no tiene conexión con ninguna sentencia a su favor, por lo cual niega tráfico de influencias.

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